Wolf firma una orden ejecutiva que protege a algunos trabajadores de la salud contra reclamaciones por negligencia durante una pandemia

    Capital-Star file

    Los pacientes del COVID-19 no pueden presentar demandas por negligencia médica contra médicos, enfermeras y otros profesionales de la salud con licencia que trabajan en hospitales bajo una orden ejecutiva que el gobernador Tom Wolf firmó el miércoles.

    La acción ha sido buscada durante mucho tiempo por los profesionales médicos, pero el principal grupo de defensa médica de Pensilvania dijo que, como está escrito, la orden de Wolf omite las protecciones para los médicos independientes.

    La orden cubrirá a los profesionales de la atención médica que están autorizados, certificados o registrados por o con el estado, pero no se extiende a “actos u omisiones que constituyen un delito, negligencia grave o fraude, malicia u otra conducta intencional,” según un comunicado.

    En un comunicado, Wolf dijo que la orden “protegería a las personas que sirven en primera lína de la respuesta al desastre” que han tenido que “ampliar sus responsabilidades y experiencias profesionales como nunca antes.”

    La orden sigue a acciones similares tomadas en Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut y Massachusetts, según la Sociedad Médica de Pensilvania, que ha presionado para el cambio durante las últimas semanas.

    Pero en un comunicado, Lawrence John, presidente de la sociedad, dijo  que como está escrita la orden ,no protege a los profesionales médicos que trabajan en la práctica privada o en instalaciones que no admiten y mantienen a los pacientes durante la noche.

    “Si no fuera por estos médicos ‘de primera línea’, las salas de emergencia se verían inundadas y abrumadas,” dijo John en un comunicado. “No queremos crear una cultura de medicina defensiva,  en donde los médicos de entornos ambulatorios remitan a los pacientes con síntomas del COVID-19 a la sala de emergencias por temor a ser demandados.”

    Wolf debería, dijo John, de tomar medidas adicionales para todos los médicos. También  han dejado por fuera a los que están en la orden a los hospitales, sistemas de salud y otras instalaciones de atención.

    En un comunicado, el presidente de LeadingAge PA, Adam Marles, que representa a más de 360 hogares de ancianos en Pensyivania, dijo que la inmunidad individual “no era suficiente.”

    “Seguimos sorprendidos y estupefactos sobre por qué esta administración continúa ignorando las necesidades de los centros de enfermería y los proveedores de atención médica de Pensilvania,” dijo Marles.

    Marles también pidió recursos estatales adicionales para hogares de ancianos para equipos de protección y otros suministros médicos.

    A partir del miércoles, alrededor de dos tercios de los 3.106 residentes de Pensilvania que han muerto por el COVID-19 eran residentes de hogares de ancianos. Según lo informado por Spotlight PA, las instalaciones de atención a ancianos han existido en un punto ciego normativo  incluso a medida que aumentan los casos y las muertes.

    * En el aspecto legal, los abogados juzgados estatales recibieron la orden con un escepticismo cauteloso.

    “La inmunidad nunca es una buena idea porque nos expone a todos a una conducta descuidada y desincentiva el comportamiento responsable,” dijo Sud Patel, presidente de la Asociación de Pensilvania para la Justicia, que representa a los abogados litigantes, en un comunicado.

    La asociación no dijo específicamente cual era su opinión sobre el orden actual de Wolf, pero “yendo más allá … le robaría a las víctimas actuales y futuras de cualquier recurso.”

    La orden también relaja temporalmente los requisitos de supervisión para algunos profesionales médicos, como los enfermeros anestesistas. Ella permanecerá vigente hasta que Wolf finalice la declaración de desastre por el coronavirus.