¿Vales educativos suponen una mejor educación? Nuevas investigaciones dejan interrogantes

    (Image via PxHere)

    Por Christopher Lubienski y Joel R Malin

    Durante las últimas dos décadas, proponentes de los vales para escuelas privadas han estado impulsando la idea de que los vales funcionan.

    Afirman que hay un consenso entre los investigadores de que los programas de vales producen ganancias en el aprendizaje para los estudiantes, en algunos casos ganancias mayores que con otras reformas y acercamientos, tales como la reducción del tamaño de las clases.

    Estos proponentes han resaltado estudios que muestran el impacto positivo de los vales en algunas poblaciones. Argumentan que, al menos, los vales no hacen daño.

    Según los investigadores que estudian la selección de escuelas y la política educativa, vemos un nuevo consenso emergiendo, incluyendo los estudios realizados por los defensores de los vales, de que mayormente los vales no tienen ningún efecto o efectos negativos en el aprendizaje de los estudiantes. Como resultado, vemos un cambio en cómo los proponentes de los vales están redefiniendo lo que el éxito de los vales representa. Utilizan un nuevo conjunto de logros no académicos que no fueron el argumento principal para promover los vales.

    Cómo se define el logro es particularmente importante ahora a la luz del hecho de que Florida y Tennessee, controlados ambos por los republicanos, han creado nuevos programas de vales financiados con fondos públicos, en mayo de 2019.

    En abril, un estudio a gran escala, dirigido por defensores de los vales, encontró impactos negativos sustanciales para los estudiantes que utilizan los vales para asistir a escuelas privadas.

    Ciertamente, otros estudios han demostrado un tipo diferente de efecto positivo en la probabilidad de que un estudiante se matricule y se mantenga en la universidad. Otros estudios también muestran que los vales tienen efectos positivos en las percepciones de seguridad en las escuelas, y en evitar la delincuencia y los nacimientos fuera de matrimonio. Pero estas metas no fue lo que se utilizó para adelantar los vales.

    Los vales con apoyo político

    En adición a estos estados, los republicanos están apoyado los vales a nivel federal.

    Por ejemplo, la secretaria de educación de Estados Unidos, Betsy DeVos, junto al senador republicano Ted Cruz de Texas y ocho otros senadores republicanos, están presionando por un plan parecido a los vales para establecer a lo que ellos se refieren como Education Freedom Scholarships.

    La propuesta de $5 mil millones permitiría a los contribuyentes individuales y negocios a obtener créditos de impuestos dólar por dólar por contribuciones a organizaciones que ofrecen becas. Esas organizaciones pasarían el dinero a familias para ser utilizado en escuelas privadas u otros gastos relacionados a la educación de sus niños.

    Betsy DeVos reads to a pre-K class at Harrisburg Catholic Elementary School, on Thursday, September 19, 2019. (Capital-Star photo by Stephen Caruso)

    Hay una amplia división partidista en el Congreso en relación al programa de vales educativos del Distrito de Colombia, un programa de vales educativos financiado por fondos federales, creado bajo el presidente George W. Bush.

    El programa que está autorizado bajo Scholarships for Opportunities and Results Act, ha recibido del Congreso sobre $200 millones y ha servido a más de 10.000 niños desde que comenzó en 2004. Está programado a expirar en septiembre.

    Los representantes demócratas están buscando problemas con el programa de vales de D.C. En respuesta, los republicanos están buscando información adicional para apoyar la propuesta de la administración Trump para duplicar sus fondos, de $15 millones a $30 millones, aun cuando una evaluación del programa de 2017 mostróimpactos negativos en el logro de los estudiantes”.

    El movimento que aboga por los vales

    Dado todo el interés político en los vales, vale la pena revisitar cómo puede haber tal desconexión entre lo que muestran las investigaciones sobre los impactos negativos de los vales y su popularidad con los legisladores.

    Comenzando a principios de la década de 1990, emergió un movimiento que abogaba por los vales para promover la idea de que estos vales ayudaban a los estudiantes a aprender. Financiados mayormente por filántropos a favor de los vales como Walton Family Foundation, grupos de expertos tales como Cato Institute y The Heritage Foundation, y organizaciones de abogacía como EdChoice, hicieron esfuerzos concertados para promover la prueba de la efectividad de los vales.

    La prueba vino en la forma de un pequeño grupo de estudios de programas de vales para niños pobres en un grupo selecto de ciudades. Los estudios se llevaron a cabo por un grupo de académicos que favorecen los vales, a menudo financiado por esas mismas filantropías.

    Por ejemplo, un centro de Harvard, financiado por organizaciones que favorecen los vales, disputaron las evaluaciones estatales oficiales de los programas de vales en Milwaukee y Cleveland para argumentar que habían logros pequeños pero perceptibles de los estudiantes de vales.

    Más recientemente, equipos de la Universidad de Arkansas han estado reclamando que sus estudios muestran que los vales casi siempre conducen a ganancias de aprendizaje para al menos algunos estudiantes, que hacen poco si algún daño a los estudiantes y proveen todo tipo de otros beneficios. Entre otras cosas, ellos dicen que los vales reducen la criminalidad y lleva a los padres a estar más involucrados en la vida cívica.

    Los medios tomaron entonces estos estudios.

    Pero la investigación más reciente sobre los vales lleva a preguntarse los reclamos originales y primarios sobre su efectividad.

    Emerge nueva evidencia

    Investigación rigurosa sobre los programas estatales en Ohio, Indiana y Louisiana, así como en Washington, D.C., muestra impactos amplios y negativos en los logros académicos de estudiantes utilizando vales en comparación con sus pares que se mantienen en escuelas públicas.

    Las esperanzas iniciales para algunos investigadores y defensores de los vales, de que estas pérdidas desaparecerían a través del tiempo, se han evaporado según estudios de seguimiento más recientes que muestran que el daño es significativo y sostenido.

    Ahora que hay evidencia de que los vales afectan el aprendizaje de los estudiantes, los defensores de los mismos han cambiado su argumento. Dicen que los resultados de los exámenes no son tan importantes. En cambio, comentan que los legisladores deben enfocarse en otras medidas como “logros” que implica cosas como la tasa de los estudiantes de vales que se matriculan en universidades.

    Sin embargo, algunas de las investigaciones más recientes han encontrado que los vales tampoco conducen a una mejor tasa de matrícula en las universidades.

    Selecciones incorrectas

    Aunque algunos defensores minimizan la importancia de los resultados de los exámenes, otros, como DeVos argumentan que los vales son valiosos simplemente porque ofrecen a los estudiantes y sus familias una selección más amplia.

    Creemos que el aprendizaje de los estudiantes, razón principal con que se promovieron los vales, debe mantenerse como la medida de éxito. Si bien son imperfectas, pocas medidas están tan accesibles para los legisladores como los resultados de exámenes al evaluar reformas educativas.

    Además, los defensores deben ser responsables por los resultados que dijeron ocurrirían relacionados a las ganancias en el aprendizaje. Pero en cambio, parece que desean cambiar las medidas que ellos mismos establecieron.

    Este artículo fue traducido por El Nuevo Herald.The Conversation

    Christopher Lubienski es el profesor de Indiana University. Joel R Malin es el profesor asistente del Miami University Este artículo se vuelve a publicar de The Conversation bajo una licencia Creative Commons. Lea el artículo original.

    The Conversation