Shapiro presenta un informe de la Corte Suprema de Los EEUU defendiendo a los cierres comerciales de Wolf

    (Image via pxhere.com)

    El Fiscal General Josh Shapiro le pidió a la Corte Suprema de los Estados Unidos que presente una demanda desafiando a las interrupciones comerciales inspiradas por el coronavirus.

    “La Corte Suprema de Pensilvania aplicó principios bien establecidos para concluir que el Gobernador tenía esa autoridad. Los solicitantes no cuestionan los principios en sí mismos; simplemente no están de acuerdo con las conclusiones de ese tribunal, ” escribió Shapiro en el escrito presentado el lunes.

    El desafío legal fue presentado a fines de marzo después de que Wolf le ordenara a todas las empresas no “vitales” que se cerraran para evitar la propagación del COVID-19.

    Los demandantes incluyen un agente de bienes raíces, un campo de golf, una lavandería y una empresa de madera, tanto como un GOP (por sus siglas en  inglés= un miembro del Partido Republicano)  de la Cámara  estatal en el suburbio  de Pittsburgh con esperanzas.

     Buscan ponerle fin a la aplicación de la orden de Wolf, ya que constituye “la destrucción completa de los derechos de propiedad de un gran número de empresas” y amenaza su derecho de la primera Enmienda a la libertad de expresión y libertad de reunión.

    La Corte Suprema del estado desestimó el desafío en abril, pero el juez de la Corte Suprema Samuel Alito aceptó escuchar una apelación de emergencia y ordenó que Wolf le respondiera al desafío.

    En la presentación contraria, Shapiro argumentó que la impugnación legal “está desprovista de cualquier referencia a las normas legales de esta Corte para otorgar alivio,” “basada en una interpretación errónea de los criterios de esta Corte” para su revisión, y “refleja una indiferencia hacia más de 60,000 vidas perdidas por la pandemia del COVID-19 hasta el momento.”

    Shapiro también cerró la presentación con una amplia defensa de los poderes policiales del estado durante la emergencia de la salud pública, argumentando que “el ejercicio de esos poderes es el más fundamental de las políticas públicas.”

    “La Corte se ha rehusado a meterse en asuntos como esos,” dijo Shapiro. “No se debería de hacer aquí.”

    El Fiscal General de los Estados Unidos, Bill Barr, expresó su interés el mes pasado en revisar a los estados que impusieron medidas draconianas de cuarentena para detener la propagación del COVID-19.

    Según las encuestas, la respuesta de Wolf al virus ha sido popular. Una encuesta de Fox News publicada la semana pasada encontró que el 69 por ciento de los residentes de Pensilvania aprobó las acciones de Wolf.

    Todavía se ha provocado un debate político en Harrisburg,en  donde la Asamblea General controlada por los Republicanos ha avanzado una serie de proyectos de ley para expandir qué negocio puede permanecer abierto durante la orden de cierre de Wolf.

    Wolf comenzó recientemente la reapertura gradual del estado, dejando 24 condados con aproximadamente un octavo de la población del estado aflojando el distanciamiento social – incluyendo la reapertura de venta al por menor y permitiendo que el golf se reanude – incluso cuando las prohibiciones de grandes reuniones, comedores de restaurantes o cortes de pelo permanecen.

    En una presentación contraria el lunes, Marc Scaringi, abogado de los peticionarios, reconoció los cambios en la política, pero continuó pidiendo una suspensión en los decretos de Wolf sobre la salud pública.

    “Las personas y las empresas pueden autorregularse, como lo han hecho durante milenios, frente a una enfermedad viral, sin recurrir a cierres masivas estatales y bloqueos de empresas y personas hechas aparentemente por capricho del Ejecutivo y basados en proyecciones científicas que fueron asombrosamente erróneas,” escribió Scaringi.

    La demanda está a la espera de una decisión de Alito, quien podría emitir un aplazamiento. El Tribunal Supremo también podría revisar el caso en conjunto.