Los defensores y legisladores le presionan a Wolf para que libere a más personas de la prisión estatal en medio de un invierno fuerte durante la pandemia

    Gov. Tom Wolf wears a mask during a briefing at the Pennsylvania Emergency Management headquarters in Harrisburg. Source: Commonwealth Media Services.

    Menos de dos semanas después de que un prisionero de Pensilvania muriera mientras esperaba que el gobernador Tom Wolf firmara su liberación anticipada, aumenta la presión sobre el gobernador Demócrata para que use sus poderes ejecutivos para traer a más personas a casa desde la prisión.

    Más de treinta miembros Demócratas de la Cámara de Representantes y el Senado del estado le escribieron a Wolf el lunes instándole a usar los poderes de suspensión para reducir la población carcelaria del estado. Los legisladores advirtieron que los reclusos mayores y médicamente vulnerables podrían enfrentar una sentencia de muerte si se ven obligados a permanecer detenidos.

    “El derecho fundamental de una persona a estar segura y libre de enfermedades no se detiene en el muro de la prisión”, escribieron los legisladores, citando datos estatales que dicen que más de 100 presos y dos miembros del personal penitenciario han muerto de COVID-19 en el último año. “Para cuando lean esta carta, más hombres y mujeres habrán muerto dentro de nuestras instalaciones correccionales. Sus muertes fueron prevenibles.”

    Cuando la primera ola de COVID-19 ocurrió en Pensilvania la primavera pasada, Wolf anunció que hasta 1.800 reclusos de prisiones estatales serían elegibles para la libertad condicional bajo un programa de indulto que creó por acción ejecutiva. Pero ese programa solo logró reducciones modestas en la población de prisiones estatales: solo 159 reclusos han obtenido indultos de Wolf hasta la fecha, dijeron los legisladores el lunes, mientras que la población de prisiones estatales es de más de 40.000 reclusos.

    Mientras tanto, la Junta de Indultos del Estado que ofrece la única oportunidad de libertad para las personas que cumplen condenas a cadena perpetua, suspendió las audiencias públicas para condenados a cadena perpetua durante la mayor parte del 2020 mientras sus miembros trataban de llegar a un consenso sobre sus casos de clemencia de alto riesgo.

    Las infecciones y muertes por el COVID-19 aumentaron en las prisiones estatales y las cárceles del condado este invierno. Una sola instalación estatal en el Condado de Forest vio más de 800 infecciones entre los presos y el personal durante un brote de enero, según la Sociedad de Prisiones de Pensilvania, un grupo de defensa que vigila las condiciones de las prisiones.

    La enfermedad también cobró la vida de Bruce Norris, un preso que obtuvo el apoyo unánime de la Junta de Indultos en Diciembre cuando él pidió que conmutara su sentencia de prisión perpetua. Norris le estaba esperando a Wolf para que firmara sus órdenes de conmutación cuando murió.

    Los legisladores y defensores ahora le están pidiendo a Wolf que flexibilice sus poderes de suspensión para que más prisioneros puedan ser liberados a sus familias. Los presos cuya edad o condiciones médicas los hacen vulnerables al COVID-19 deben recibir la máxima prioridad, dijeron.

    Los defensores también esperan que los poderes de suspensión puedan acelerar la liberación de los presos que cuentan con el apoyo de la Junta de Indultos.

    El panel de Indultos, integrado por cinco miembros, recomendó que el año pasado se redujeran las condenas a cadena perpetua a más de una docena de presos. Pero Wolf no ha firmado las órdenes que les permitirán salir de prisión.

    Esos prisioneros permanecerán encarcelados mientras los funcionarios de la administración Wolf llevan a cabo un proceso de revisión final que no tiene un plazo fijo.

    Un solicitante de conmutación puede tardar años en obtener una audiencia pública ante la Junta. Después de una revisión que puede incluir testimonios de víctimas, fiscales y profesionales de las Instituciones Penitenciarias, el panel debe votar por unanimidad para conmutar una sentencia de cadena perpetua.

    La mayoría de los presos que solicitan clemencia no pasan por el riguroso proceso de investigación. Incluso si lo hacen, no es inusual que esperen semanas o meses para su liberación.

    Una vez que la Junta vota para apoyar a un solicitante, el personal de la Junta de Indultos debe procesar los materiales de su caso y enviarlos a través de una revisión legal antes de enviar la recomendación al gobernador, dijo la portavoz de Wolf Lyndsay Kensinger a Estrella-Capital el lunes.

    Wolf luego revisa cada caso antes de firmar las órdenes de conmutación. Aunque es raro, puede optar por rechazar las solicitudes de clemencia que la Junta de Indultos ha aprobado.

    Kensinger dijo que el retraso de Wolf en la firma de las órdenes de conmutación es en parte el resultado de que la Junta de Indultos aumentó rápidamente su carga de trabajo en los últimos dos años. Aunque la administración de Wolf ha asignado más personal para procesar el exceso de papeleo que viene con cada solicitud, Kensinger dijo que la oficina necesita una mayor asignación de la Asamblea General para acomodar el volumen de casos.

    “Sin recursos y personal adicionales, no hay capacidad para procesar las recomendaciones más rápido,” dijo Kensinger.

    Celeste Trusty, directora de políticas de la organización de reforma de la justicia criminal FAMM, le dijo a Estrella- Capital que ” el gobernador tiene absolutamente el derecho de mirar cada caso. Pero estamos en tiempos sin precedentes en este momento y necesitamos usar todos los mecanismos posibles para reducir la población carcelaria.”

    Trusty espera que la Junta apoye más solicitudes de conmutación en su próxima reunión pública en Marzo. Pero también teme que la oficina tenga dificultades para seguir el ritmo de un creciente atraso de casos.

    Es por eso que Trusty piensa que Wolf debería otorgar a los solicitantes de conmutación una liberación condicional en forma de respiro si la junta apoya su solicitud. Eso les permitiría vivir con sus familias mientras la oficina de Wolf revisa su caso y decide si firmar sus órdenes de conmutación, dijo.

    Si Wolf decide al final de su revisión que un candidato no es adecuado para la liberación anticipada, dijo ella, las condiciones del indulto le permitiría a los funcionarios penitenciarios estatales devolver a ese prisionero bajo custodia.

    Trusty reconoció que no es ideal que a un prisionero se le conceda la libertad y luego sea llevado de vuelta a la cárcel. Pero dijo que podría hacer una diferencia de vida o muerte a medida que el COVID-19 continúa rodando en las instalaciones penitenciarias estatales.

    “Realmente necesitamos simplificar esto para que no tengamos personas esperando en el limbo en medio de una pandemia, aterrorizadas, cuando ya han sido aprobadas para una segunda oportunidad,” dijo Trusty. “Indultar a estas personas sería una forma inmediata de sacarlas.”