En un intento por acelerar la introducción, los federales le dicen a los estados que le administren la vacuna del COVID-19 a cualquier persona mayor de 65 años

    (Getty Images/Maine Beacon)

    WASHINGTON – La administración de Trump ordenó el martes a los funcionarios estatales expandir quién se está vacunando para el COVID-19 y anunció que todas las dosis disponibles se distribuirán a los estados en lugar de retener una reserva de dosis de seguimiento.

    Bajo los cambios de política esbozados por el Secretario de Salud y Servicios Sociales Alex Azar, los estados deben comenzar a vacunar a cualquier persona mayor de 65 años y a aquellos menores de 65 años que tengan condiciones de salud subyacentes que los pongan en un riesgo creciente de síntomas graves de COVID-19.

    También se insta a los Estados a ampliar los sitios que se utilizan para las vacunas, y verán cambiar su asignación de dosis. El número de dosis de vacunas enviadas a los estados cada semana ya no se basará en la población, sino más bien en el ritmo de administración de la vacuna y el número de residentes de 65 años o más.

    “Cada dosis de vacuna que está almacenada en un depósito en lugar de ser introducido en un brazo podría significar una vida más perdida o una cama de hospital más ocupada,” dijo Azar a los periodistas.

    El cambio en la guía de políticas federales se produce en medio de frustraciones por la introducción lenta introducción de vacunas a medida que el recuento de casos y las muertes por el COVID-19 alcanzaron nuevos máximos. En lugar de los 20 millones de dosis que los funcionarios de la administración Trump habían estimado que podrían administrarse a finales del 2020, esa cifra fue de poco más de 3 millones.

    Los funcionarios estatales también han expresado su exasperación ante los cambios en las cifras sobre la cantidad de vacunas que recibirán cada semana.

    Un grupo de gobernadores Demócratas, incluyendo los de Michigan, Kansas, Minnesota y Wisconsin, la semana pasada le pidió a los funcionarios federales que aceleren la distribución de las vacunas disponibles, de modo que la segunda dosis del régimen de dos inyecciones no se detenga. El presidente electo Joe Biden se había comprometido a hacer ese cambio tan pronto como asuma el cargo la próxima semana.

    Biden expected to distribute all available vaccine doses to states

    Azar dijo el martes que la decisión de liberar todas las dosis disponibles se tomó debido a la mayor confianza de que los fabricantes farmacéuticos podrán producir suficientes dosis para mantenerse al día con la demanda.

    Observando la falta de respuesta a la solicitud de los gobernadores de más dosis, Michigan Gov. Gretchen Whitmer escribió a Azar el lunes, pidiéndole permiso para comprar más dosis directamente de Pfizer, una de las dos compañías con vacunas de COVID-19 autorizadas para uso de emergencia. Los funcionarios de HHS (Por sus siglas en inglés = El Departamenteode Salubridad y Servicios Humanos) no respondieron a las preguntas sobre su carta.

    No está claro si se ha prohibido expresamente a los estados de averiguar para comprar dosis de vacunas, pero el gobierno federal ha sido el único comprador y distribuidor en los EEUU.

    Ese esfuerzo ha distribuido más de 25 millones de dosis a los estados, según los funcionarios del HHS y datos de seguimiento compilados por Bloomberg News. De esa cifra, solo se han administrado 9 millones de dosis de vacunas. 

    Cuando se le preguntó sobre esa brecha y por qué algunos estados han hecho mejor que otros para administrar la dosis, Azar dijo que ha habido un “rendimiento variable” en todos los estados. Algunos se centraron demasiado en vacunar a todos sus trabajadores de atención sanitaria y residentes de centros de atención a largo plazo, el grupo de primera prioridad para las vacunas, antes de ampliar la elegibilidad.

    Azar también le culpó a los problemas de datos por la brecha en las dosis enviadas versus inyectadas, diciendo que algunos estados han tenido problemas para enviar su información a través del sistema federal. Para los programas de vacunación, los estados suelen tener 30 días para informar sus datos, pero se les instruye que informen los datos de la vacuna de COVID-19 dentro de solamente 72 horas.

    En lugar de un plan nacional de vacunas centralizado, la administración Trump ha dejado a los estados determinar qué poblaciones se priorizarán para las vacunas y cuándo comenzar a vacunar al próximo grupo de residentes. Eso ha resultado en una serie de enfoques para llevar las vacunas a los brazos de los residentes.

    En Florida el Gobernador Ron DeSantis ya había ampliado la elegibilidad para aquellos de 65 y mayores, aunque la demanda de vacunas ha superado la oferta, según el Florida Phoenix.

    Colorado recientemente comenzó a administrar vacunas a personas en la fase 1B de su plan, lo cual fue ampliado para abarcar a personas de 70 años en adelante, trabajadores de atención médica de riesgo moderado, primeros intervinientes, trabajadores de primera línea y funcionarios gubernamentales, informó  el Colorado Newsline.

    Laura Olson
    Laura Olson covers the nation's capital as a senior reporter for States Newsroom, a network of nonprofit outlets that includes Pennsylvania Capital-Star. Her areas of coverage include politics and policy, lobbying, elections, and campaign finance.